Sobre el diagnóstico.

El primer aspecto que quiero destacar es el empleo de los test. He pensado mucho sobre su utilización y al final siempre llego a la misma conclusión, el empleo de test, como todo en la vida, depende de cómo se utilicen y se pueden utilizar con conocimiento o sin él, para salir del paso o para realmente hacer una intervención. Por lo que me quedo tranquilo sabiendo que para no hacer un mal uso de ellos tengo que formarme bien en cómo utilizarlos.

El segundo aspecto que quiero destacar es que me llamo la atención una anécdota que se dijo en una clase. Se habló de que muchas personas han sido “víctimas” del diagnóstico y más concretamente se habló de Pablo Pineda, primer persona con Síndrome de Down que ha finalizado una carrera. Se dijo que Pablo había comentado que él se sintió víctima del diagnóstico, ya que al diagnosticar de una determinada manera puede que se estén cerrando puertas a esa persona. Por expresarlo de manera más clara a cómo lo veo en mi cabeza lo diré de esta manera: Hay un peligro en el diagnóstico y es que si se le diagnostica a un niño como “tonto” se está creando una imagen de sí mismo como tal. Imagino que la realidad en cuanto al diagnóstico no será tan brusca a como la acabo de pintar, pero es un tema sobre el que quiero profundizar para “aceptar” la función del diagnóstico, aunque como he dicho más arriba, todo depende de cómo se utilice por lo que me motivo para aprender a realizarlo de la manera más correcta posible.

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